viernes, 26 de octubre de 2007

Y ahora existo...

“Estuve a su lado y dejé de ser sólo la simpática”, ¡Uff, Qué frase! La escuché en un comercial radial de Xenicare, increíble… la interpretación es: “no me consideraba más allá de mi simpatía por esos kilitos de más… ahora adquirí una forma física, dejé de ser invisible” complejo, la otra vez escuché lo inverso:
Ella y Él, se conocieron en el colegio donde estudiaban. Ella tenía unos evidentes kilitos demás, Él era bien tincudo y más encina aventajado en los estudios, se podría creer que era inteligente. Ella arrastraba el sobrepeso desde la infancia, pero a medida que creció su cuerpo adquirió curvas y cierta gracia, sin embargo cuando comenzaron los preparativos típicos de 4° medio, Ella y sus amigas comenzaron a buscar vestidos para la fiesta de gala, Ella no conseguía nada apropiado debido a… esos kilitos, entonces comenzó una dieta donde se alimentó por 15 días a puras manzanas, milagrosamente bajo casi 10 kilos, Él sólo la miraba, Ella pensaba que a Él le gustaría, Él se extrañaba.
Con esos 10 kilos menos, el vestido lució, aunque si Ella se colocara un saco de papas, el vivir siempre sobrepasando lo físico, la había dotado de una luz y simpatía, Ella alegraba inconscientemente los lugares donde llegaba.
Él y Ella llegaron de la mano a la fiesta de gala, Él ya no la tomaba abrazada por la cintura, como habitualmente lo hacía. La fiesta fue lo que son las fiestas de este tipo, sobretodo cuando también asisten los padres.
Al día siguiente, Él no contestaba el teléfono, Ella se entristeció, no se explicaba qué había hecho mal. Durante toda esa semana, Ella no tuvo noticias de Él. Ella sin querer se había olvidado de comer esos días, hasta que llegó una de sus mejores amigas, la que entró a su habitación corrió las cortinas y dejó entrar la luz, la amiga se sentó a los pies de la cama y le contó que Él estaba saliendo con otra y que los vieron en el Tavelli tomando helados,

-¿Quién es? preguntó Ella.
-Es la María José del 3° A.
-¿Quién?, ¿Esa gorda mórbida?
-La amiga, asintió con la cabeza


Ella se levantó, corrió al baño a ducharse, se puso su mejor ropa sin embargo notó que todo le quedaba grande incluso las zapatillas Converse, se miró al espejo y sonrió. Luego le dijo a su amiga que la acompañara a la casa de Él.
Llegaron y tocaron el timbre, salió la Nana, Ella le dijo que necesitaba hablar con Él, urgentemente, la Nana la hizo pasar. Él llegó al living donde esperaba Ella, y la miró displicentemente.


-Así que andas con La Gorda José, le dijo Ella.
-Sí, estamos juntos. Respondió.
-Pero cómo, si nosotros pololeábamos y ella es tan…


En ese momento Ella se dio cuenta que para Él, no era más que un objeto, que al cambiar ya dejó de ser deseada, tomó a su amiga de la mano y salieron de la casa de Él, para no volver nunca más.
Al salir, Ella se sintió feliz, abrazó a su amiga y se dirigieron a buscar la mejor receta “quitapena”: un helado de chocolate.

11 comentarios:

Daniel dijo...

Al final uno debe ser como es, y quererse por lo que es, sin necesidad de cambiar (bueno, salvo que esos rollitos te estén produciendo problemas médicos pero eso es otro cuento). En la sociedad actual se vive demasiado de apariencias y no siempre se conoce el fondo de las personas.
Saludos

Monchito® dijo...

a ver...
yo soy como soy, pero trato de comer equilibradamente por una cuestion de salud...

Igual me veo rico
ja ja ja ja

Una abrazo, que tengas un lindo finde

Monchito

psichodelyka dijo...

es complicado el tema, porque yo tengo una sola linea y de ahi miro mi vida, claramente algunas veces no estoy conforme del todo pero no me frustro...ahora decirle eso a otra persona que no viva de apariencias es complicados no todos ven el mundo de la misma manera...
al menos yo estoy conforme como soy...el resto es un desecho.
que estes bien y que tengas un buen fin de semana
xaolín.

Verónica dijo...

Demaskin!!

Lo curioso es que en el caso de la flaca Ella, la dejaron por no ser lo suficientemente gorda y al haber perdido el rollito de la cintura, lo que nos dice que en gustos no hay nada escrito, lo bueno es que Ella, se ve regía, echó el incidente en el tacho del olvido y estudia Nutrición en la U. Él debe seguir de boludo por la vida...

Feliz FINDE

Pretoriano dijo...

El tipo es un boludo, pero no por el cambio de elección que hizo dejándola, sino que por no considerar los mil y un factores aparte de la apariencia física (o la "anti-apariencia", o como guste) para elegir a alguien como tu pareja.

Mae dijo...

=) Hola!
Me encantó el relato... A veces, un@ cae en sacrificarse tontamente por cosas, personas o situaciones que no valen la pena.
Ayer, en mi trabajo... Escuché una de esas frases que te hacen click:
" Si alguien no está dispuesto a jugársela, tan o igual como me las juego, mejor es decir - Adiós!-".

Al final, un@ es como es...

Un abrazo y te voy a seguir leyendo!

*.+ Mae

Don Chere® dijo...

A fin de cuentas uno tiene que ser como le nace y nada más, no vale la pena cambiar por otros, sólo cambiar por uno mismo.-

Cuídate.-

yafi yofer dijo...

Un quitapenas de chocolate no es malo.

Zaludorrss.

clauarroyo dijo...

Dios me libre de los problemas alimentcios.

Saludos.

Isoldita dijo...

*.

Oe, súper buen relato! Me encantó!
A veces uno no se da cuenta de los sacrificios que hace por intentar ajustarse a lo que cree, es el gusto de los demás. De esfuerzos que al final, y como le pasó a la protagonista, no le sirvió para lo que quería.

Afortunadamente de todas estas cosas uno aprende, y en este caso, a conocer a esa gente que sólo se preocupa de las apariencias.
Ante eso: Dos helados de chocolate por favor!

Cariños y linda semana!
*.

Alejandra dijo...

Esta historia deberían conocerla todas las mujeres que se hacen cirugía plástica para reconquistar al esposo y terminan mal porque las miran raro.
Mejor aceptarse, si todo el mundo tiene algo positivo para destacar...
Saludos


De Quino
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